Mocos del bebé, ¿qué hacer?

mocos del bebé

Si tu pequeño tiene mucosidad, es probable que te parezca preocupante.

En realidad los mocos del bebé son más inofensivos de lo que pueda parecer, solo que cuando son excesivos sí pueden ser un poco de cuidado. En este artículo te decimos qué hacer con los mocos del bebé.

mocos del bebé

Los mocos del bebé, ¿por qué salen?

No siempre significan que tu bebé esté enfermo. De hecho la mucosidad que encontrarás en garganta o nariz será bastante normal durante los primeros meses aunque esté lejos de padecer una enfermedad.

Lo que sucede es que su cuerpo está llenándose de defensas y su sistema inmunológico está trabajando al máximo, algo así como las vacunas, para evitar que el virus entre a su cuerpo y pueda atacar alguna vía respiratoria mayor. Esto ayuda a que se fortalezca.

mocos del bebé

¿Cuándo debemos preocuparnos?

Ahora que sabes que los mocos del bebé son normales e incluso bastante de esperarse, quizás te preguntes cuándo se deben retirar.

La respuesta es: cuando le imposibiliten respirar. Si son mocos del bebé muy líquidos, no ocasionan ningún problema. Pero si lo hacen toser, roncar o no puede amamantarse porque no respira bien debemos quitarlos, a riesgo de que ocasionen una otitis o no pueda dormir.

Cómo quitarlos

Los pediatras no sugieren ya el uso de mucolíticos, porque disuelven los mocos del bebé, sí, pero favorecen la secreción y así no se está eliminando el problema.

Lo mejor que puedes hacer es:

Líquidos. Si solo le das pecho ya está recibiendo suficiente líquido, solo que si consume ya otros alimentos es el momento para darle todo el líquido posible: jugos (zumos), caldos, agua, yogurt, etc.

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Ambiente húmedo. Evita llevar a tu pequeño a lugares con humo, esto favorece los mocos del bebé. En su cuarto puedes colocar un vaporizador eléctrico, humidificador o recipientes llenos de agua. No coloques plantas o esencias en el agua o le pueden hacer daño y cambia o limpia con regularidad estos aparatos para evitar los hongos y esporas.

Suero fisiológico o nebulizador de agua marina. Coloca unas gotitas de este suero mientras esté de lado, así no se traga los mocos del bebé. Presiona una fosa mientras haces esto y luego repite del otro lago.

Pera de farmacia. Si compras una pera no la uses más de 2 veces al día, lo pueden irritar. Para usarla presiona la goma, inserta el extremo de la cánula en la nariz y luego ve soltando poco a poco la pera.

En cuanto sepa soplar por la boca coloca un pañuelo en su nariz, dile que “sople” por la nariz y así expulsará los mocos. Esto le ayudará a hacerlo solo más tarde.

Si son pocos retíralos con un pañuelo suave.

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