Vitamina F, ¿la conoces?

vitamina f

La vitamina más conocida por todos es la vitamina C, sin embargo, la verdad es que hay múltiples otras vitaminas en las cuales no reparamos y son igualmente útiles para nuestro cuerpo.

En este caso te presentamos la vitamina F, una vitamina de la cual se habla muy poco, pero es importante para el correcto funcionamiento de tu organismo. Conoce más de ella.

vitamina f

Vitamina F

Lo primero que debemos decirte es que la vitamina F no es una vitamina en sí misma, ¿cómo es eso? A este tipo de vitaminas se les conoce como “falsas vitaminas” o vitaminoides, lo cual quiere decir que son realmente esenciales para tu cuerpo, tienen muchos beneficios y propiedades nutricionales y sin duda tienen las características de las vitaminas, pero no tienen los criterios que necesita una vitamina para ser considerada como tal.

Este es el caso de la vitamina F, en realidad no es un componente químico sino un conjunto de ácidos grasos poliinsaturado, que une los ácidos grasos omega-3 y ácidos grasos omega-6. ¿lo sabías?

Es muy interesante cómo funciona nuestro cuerpo.

vitamina f

Beneficios

Ahora, aunque la vitamina F no sea propiamente una sola vitamina, sí tiene grandes beneficios añadirla a nuestra dieta, te damos algunos ejemplos:

-Es benéfico para el sistema cardiovascular (al reducir el colesterol malo y aumentar el colesterol bueno)

-Ayuda en la cicatrización de tejidos

-Fortalece el sistema inmunológico

-Reduce la depresión

-Ayuda en el crecimiento de cabello y piel

-Es auxiliar en el proceso de metabolización

-Favorece la digestión

-Combate infecciones y alergias

-Reduce la resequedad de la piel

vitamina f

Dónde encontrarla

Ya que conocemos los beneficios de la vitamina F, o vitaminoide, es probable que te preguntes cómo la puedes consumir más.

En realidad es fácil, básicamente búscala en:

Frutos secos. Como almendras, nueces, semillas de girasol y cacahuates.

Pescado azul. Salmón, sardinas, atún, caballas y trucha.

Aceite. Aceite de oliva, aceite de canola, aceite de onagra, aceite de soya y aceite de semillas de lino. Solo busca que sean aceite vegetal virgen y ahí encontrarás vitamina F.

A veces puede sonar que cosas como las nueces o el aceite nos “harán engordar”, pero lo ideal es incorporarlo en pequeñas cantidades como 10 nueces al día repartidas en las comidas o una o dos cucharadas de aceite al día en total repartidas igualmente en nuestros alimentos.

No hay que temerle a las grasas, sino añadirlas de forma inteligente para aprovechar sus múltiples beneficios.

¿Sabías esto de la vitamina F?, ¿cómo la incorporas en tu dieta? Cuéntanos en los comentarios y recuerda que todo alimento saludable te ayuda a disfrutar la vida de una forma más integral.

vitamina f

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Captcha * Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.